WORLD DATA SERVICE, 2/12/2003.- Debbie Ohanian, norteamericana que se dedica a la rara tarea en Miami, Florida, de promover a los artistas cubanos de la Isla que se presentan en la localidad en medio del hostigamiento de poderosos círculos cubanoamericanos anticastristas extremistas, tuvo éxito en querellarse contra la ciudad por ese motivo.
En el marco del drama cotidiano del conflicto entre Cuba y Estados Unidos hay cuestiones que pasan inadvertidas. Una de ellas fue el pequeño triunfo de Ohanian en torno a la orquesta cubana Van Van, cuyas presentaciones en la Florida ha promovido junto a las de Adalberto Álvarez, Issac Delgado, Bamboleo, Barbarito Torres y otros.
La promotora de arte fue obligada durante la estancia de la orquesta en Miami a pagar 36 mil dólares en salarios para personal de seguridad con el fin de que custodiaran un concierto en Miami hace cuatro años de esos artistas encabezados por Juan Formell.
Pero Ohanian, ex propietaria de un centro nocturno en esa ciudad y conocedora de las "trampas" financieras que suelen colocarse allí, situó una querella ante un jueza federal floridana al respecto.
"Estas son noticias fantásticas. Estoy aún muy sorprendida", dijo la empresaria a la prensa.
La jueza Joan Lenard se decidió en favor de Ohanian porque, según explicó la semana pasada, los salarios sobre seguridad que se impusieron a la actuación de los Van Van resultarían en "un efecto desalentador" sobre los aspectos constitucionales norteamericanos conocidos como Primera Enmienda, sobre derechos individuales.
Tras conocerse la decisión de la jueza, el abogado Beverly Pohl, de la Unión de Libertades Civiles Norteamericanas, dijo que Miami debe devolver el dinero a Ohanian. Por su parte, la Unión ha exigido también la devolución de sus propios gastos a causa del pago de la defensa.
La reacción del gobierno de Miami, dominado precisamente por cubanoamericanos extremistas, fue hasta el momento el silencio.
El caso data del 9 de octubre de 1999, cuando los Van Van actuaron en el Miami Arena y las autoridades de la ciudad obligaron a la empresaria a pagar la protección policíaca a la orquesta ante amenazas contra esta por parte de los anticastristas.
En su querella, Ohanian denunció que fueron precisamente los funcionarios citadinos miamenses los que echaron fuego a la controversia política compulsada por las agrupaciones anticubanas al oponerse públicamente a la actuación del grupo musical cubano.
El más reciente hostigamiento contra artistas cubanos ocurrió durante la entrega de los premios Grammy Latino este año en Miami, cuando personalidades y organizaciones cubanoamericanas extremistas trataron de frustrar -y lograron- la asistencia de compositores y cantantes residentes en la Isla y candidatos a los premios.
En esa ocasión el gobierno y la policía de Miami se comprometieron a mantener a raya a quienes protestaran, pero de manera ambivalente, se declararon en contra de la presencia de los cubanos en el Grammy.
Cuando George W. Bush se dio su escapada al aeropuerto de Bagdad para su "comida caliente" de dos horas, el Día de Acción de Gracias, estaba en ánimo combativo. Los estadunidenses no vinieron a Bagdad para "retroceder ante un montón de matones, asesinos". El mal todavía acecha, al parecer, listo para atacar a las fuerzas del bien. Y si sólo un puñado de los iraquíes insurgentes son ex miembros del partido Baaz -sospecho que no son sólo un puñado-, ¿quién va a protestar porque los hombres de confianza de Saddam sean llamados "matones"? Pero el mal es un asunto delicado. Lo es un día y deja de serlo mañana. Ahí tenemos el ejemplo de Japón.
A mí me caen bien los japoneses. Son trabajadores, sinceros, cultos -basta ver su colección de impresionistas franceses-, incluso tuvieron el buen tino de retirarse de la guerra contra el terror de Bush. Recordemos que Japón es uno de los ejemplos que George siempre destaca cuando promete la democracia para Irak. ¿No fue acaso Estados Unidos el que convirtió al nacionalista Japón, que tanto adoraba a su emperador, en una nación que ama la libertad, después de la Segunda Guerra Mundial?
Estando en Tokio, no hace mucho, tomé un paseo por los recuerdos. No mis recuerdos, sino el recuerdo de la vida cruelmente corta de un marine británico adolescente llamado Jim Feather. Jim era hijo de la hermana de mi padre, Freda, y estaba a bordo del buque Repulse cuando éste fue hundido por un avión japonés el 10 de diciembre de 1941. Jim se salvó y fue trasladado a Singapur, sólo para ser capturado cuando se rindieron los británicos que trataban de defender de los japoneses su gran fortaleza asiática.
Hambriento y maltratado, se le obligó a trabajar en la construcción de una vía ferroviaria en Birmania, por órdenes del ejército japonés. Cualquiera que recuerde la magnífica película de David Lean El puente sobre el río Kwai tendrá una buena idea de lo que le pasó a Jim Fea-ther. Uno de sus compañeros le contó a Freda que durante sus últimos días Jim podía ser alzado y cargado sobre un hombro como si fuera un niño, tan ligero como una pluma. Murió como prisionero de guerra en Japón en algún momento de 1942.
No pensaba en Jim cuando entré al gran santuario de Shinto, en el centro de Tokio, lugar que rinde homenaje a los japoneses muertos en la guerra: no sólo los pobres héroes de infantería cuyo grito de guerra era banzai, banzai, sino también los kamikazes, los atacantes suicidas que estrellaban sus aviones bombarderos en las cubiertas de los buques que trasladaban naves estadunidenses.
Los atacantes suicidas iraquíes no deben saber mucho del Viento Divino de Japón, pero existe toda una narrativa histórica que comienza en la guerra del Pacífico y se extiende hacia los bombarderos suicidas de Sri Lanka y hasta Medio Oriente. Si los "matones y asesinos" de los que habla Bush tienen a Alá en mente cuando mueren, los aviadores japoneses pensaban en su emprerador.
En el santuario de Shinto, en la parte que documenta con fotografías la campaña japonesa en el sureste asiático, hay algunas útiles explicaciones escritas en inglés. Pero en la habitación que contiene todos los retratos de los kamikazes, además de una devastadora pintura al óleo de un ataque suicida contra un barco estadunidense, las explicaciones son sólo en japonés. No me sorprende.
Lo que sí me sorprendió fue un tramo de vía ferroviaria y una locomotora que limpiaban adolescentes japoneses a sólo unos metros del santuario. De niño yo quería ser maquinista, así que me subí. ¿Alguien habla inglés?, pregunté. ¿Por qué había una locomotora en el templo de Shinto?
Un joven de anteojos finos me sonrió. "Fue la primera locomotora que trasladó al ejército japonés a través de Burma", explicó. Comprendí. El marine Jim Feather, víctima de uno de los mayores crímenes de guerra japoneses, había muerto para que este lindo trenecito pudiera atravesar la selva birmana. De hecho, esta misma locomotora trasladó las cenizas de soldados japoneses del frente norte de la guerra.
Los japoneses son nuestros amigos, desde luego. Son el fruto de nuestra democracia. ¿Pero qué significa todo esto? Hasta hoy el gobierno japonés no reconoce todos los detalles de violaciones y matanzas de mujeres. Después de la guerra, 27 japoneses fueron juzgados como criminales y siete fueron ahorcados, pero ni un japonés ha sido juzgado por estos crímenes en cortes japonesas. Hombres que admitieron haber participado en la violación masiva de niñas chinas -sin contar las "mujeres de confort" de China y Corea obligadas a trabajar en burdeles militares japoneses-, aún viven. Pero están a salvo de juicios.
¿No representaban estos hombres al mal? ¿No es este tren de vapor un símbolo del mal? ¿No murió Jim Feather de manera igualmente cruel que los soldados de Bush en Irak? ¿Cuál es la diferencia entre los jóvenes que son homenajeados por hacerse estallar estrellándose contra buques estadunidenses y los igualmente jóvenes que se matan para destruir instalaciones estadunidenses en Irak? Claro, los insurgentes iraquíes no respetan a la Cruz Roja. Los japoneses tampoco lo hacían.
Supongo que todo es cuestión de quiénes son nuestros amigos. Recordemos esa pequeña exhibición sobre "crímenes contra la humanidad" inaugurada hace un año en el Museo Imperial de la Guerra en Londres (MIG). Se incluyó una sección sobre el holocausto armenio de 1915, el genocidio en que murieron millón y medio de personas a manos de los turcos otomanos, que le enseñó a Hitler cómo perpetrar el mayor genocidio del siglo XX: el holocausto de 6 millones de judíos europeos. Pero la exhibición en el MIG contenía una declaración de descargo de responsabilidad del gobierno turco, el cual sigue negando, con falsedad, que los armenios hayan sido asesinados en un genocidio cuidadosamente planeado por sus líderes de entonces. Afirman que los muertos fueron simplemente resultado del caos que reinó en Turquía durante la Primera Guerra Mundial.
Andy Kevorkian, hijo de un hombre cuya familia fue asesinada por los turcos en 1915, escribió una carta de protesta a Robert Crawford, director del museo, en la cual se quejó de que en la exhibición no había ningún mensaje del historiador derechista David Irwing o de los neonazis, y preguntó por qué sí lo había en el caso de los armenios.
Kevorkian agregó: "Que el MIG (¿o será más bien la oficina del exterior?) ceda a la presión de los turcos para negar lo que el mundo entero reconoce sobre el primer genocidio del siglo XX es un insulto a los armenios que sobrevivieron. Que el MIG permita que los turcos digan que no sucedió es una tergiversación de la justicia y la verdad".
Por supuesto, la declaración turca no fue retirada. Y el diario The New York Times, que fue el primero en difundir la historia del holocausto armenio -y "holocausto" fue la palabra que Churchill empleó para describirlo- ahora ocupa su tiempo en dudar de los asesinatos masivos y los tacha de "presuntos".
No hace mucho, el diario publicó una fotografía muy conocida de 1915 -tomada por un alemán- de una fila de armenios que eran conducidos a la ejecución. Pero el New York Times la acompañó de un pie mentiroso que decía que eran "llevados a prisión por soldados turcos". ¿ Qué sigue? ¿Va a publicar el Times fotografías de judíos siendo trasladados en trenes para ganado y decir que iban en camino a campamentos en el este de Europa"?
Es el mismo problema de siempre. La locomotora en Tokio, la declaración turca en el MIG y el pie de foto del Times son mentiras que tratan de demostrar que quienes eran nuestros adversarios son ahora nuetros amigos. Japón es una democracia y una nación occidental, así que ahí el mal es ignorado. Turquía es nuestro aliado laico, amigo de Estados Unidos, una democracia que quiere sumarse a la Unión Europea. Ahí el mal es ignorado. Pero no teman, a medida que los estadunidenses necesiten cada vez más desesperadamente escapar de Irak, los matones y asesinos se convertirán de nuevo en tipos buenos y los hombres del mal en Irak estarán trabajando para nosotros. Las autoridades de ocupación ya admitieron que han contratado a algunos de los malvados policías secretos de Saddam para dar caza al malvado Saddam.
En la Feria de Miami la señora Zoe Valdés se comporta siempre como una damisela, avisada sobre lo pacatos que son todos en esa ciudad. Allí canta fragmentos de misas en sus presentaciones. Para oírla hablar como escribe, hay que darse un viajecito por España.
Juan Carlos Estrada EE.UU.
¿Payasos o escritores?
No sé dónde o quién comenzó la moda, si será una tendencia resultado de la nefasta influencia de la televisión a «espectacularizarlo» todo o de los reclamos de los departamentos de marketing de los grandes grupos editoriales. El caso es que cada vez es más frecuente que, en las presentaciones públicas de sus libros, muchos autores se comporten más como verdaderos bufones que como creadores literarios. En lugar de atrapar la atención y el interés de los asistentes hablándoles de la naturaleza de sus obras, de sus procesos de creación y de sus intenciones al escribirlas, se dedican a provocar las carcajadas con chistes gruesos y de mal gusto, diciendo palabrotas, cantando boleros o rancheras, sacando a la luz detalles de su vida íntima y todo tipo de conductas «transgresoras».
El detonante de este comentario fue un acto al que asistí en la recién concluida Feria Internacional del Libro de Miami, donde la escritora española Ángela Vallvey (ganadora del premio Nadal) ilustró de maravillas esta tendencia a hacer de su intervención una suerte de ejercicio de banalización y superficialidad. Totalmente desconocida para el público que la escuchaba, la autora se dedicó a hablar de sus múltiples divorcios, de su disponibilidad como mujer para quien la quisiera, y a contar con el mayor desenfado chistes escatológicos, en un afán desesperado por ganarse el favor del auditorio. ¿No habría sido mejor que hablara de su obra y leyera un fragmento de alguna de sus novelas? El secreto quizás esté en que, como ella misma confesó «jocosamente», los títulos son lo único bueno que tienen sus libros. Al menos, esa fue la sospecha con la que nos quedamos algunos de quienes nos sentimos incómodos ante semejante derroche de superficialidad.
Lo peor fue que la autora que se hallaba a su lado, y que gentilmente había cedido el primer espacio a la invitada, sufrió las consecuencias de aquel desastroso comienzo. Evidentemente desconcertada, renunció a leer fragmentos de su novela y habló solo la mitad del tiempo que le hubiera correspondido, en un estado total de shock ante aquella muestra de mal gusto.
Podría recordar otros muchos casos de esta atroz tendencia que he presenciado en los últimos tiempos. De paso por Madrid, fui a la presentación que hizo el mexicano Xavier Velasco de su novela Diablo guardián, ganadora del premio Alfaguara. Para mi asombro, se comportó como un auténtico payaso, que incluso llegó a improvisar un rap para divertir a los invitados. ¿Tan mala será la novela que es necesario hacer todo ese show para convencer a la gente de que la compre? Confieso que no puedo pronunciarme al respecto, pues, en mi caso, su performance actuó como un antídoto que me ha mantenido y me mantendrá alejado de la obra.
Otro incidente del que fui testigo, casualmente también ocurrió en España (aunque no sé si tan casualmente, porque la tendencia del escritor-histrión parece estar muy arraigada en ese país), cuando la escritora cubana Zoe Valdés habló con pelos y señales de la situación en Cuba que ha convertido en su tema favorito de mercadeo y se refirió festivamente a los efectos estomacales (específicamente gaseosos) que provocaba en ella y en la población cubana la ingestión excesiva de col.
No puedo, por respeto elemental a los lectores, repetir textualmente sus palabras, pero sí puedo decirles que un joven cuya nacionalidad no logré definir, atónito ante el nivel de grosería de las frases, le preguntó a alguien cercano si todas las mujeres cubanas hablaban de esa forma... (No, en la Feria de Miami la señora Valdés se comporta siempre como una damisela, avisada sobre lo pacatos que son todos en esa ciudad. Allí canta fragmentos de misas en sus presentaciones. Para oírla hablar como escribe, hay que darse un viajecito por España).
Otro ejemplo de showman es el peruano Jaime Bayly, quien en buena medida hace descansar la promoción de sus libros en el ya gastado y aburrido tema de su bisexualidad y en una cuidadosamente diseñada imagen de chico «cínico» e «impúdico». Incluso en una entrevista con un medio de prensa chileno, manifestó lo halagado que se siente de que muchos lo consideren «el Ricky Martin de los gays». Bueno, posiblemente en el futuro los premios del canal MTV incluyan entre sus rubros un galardón al mejor escritor light del año y, con un poco de suerte, el público se lo conceda al autor de La noche es virgen.
Y sería injusto dejar fuera del recuento a la española Lucía Etxebarría, ganadora del Nadal con Beatriz y los cuerpos celestes, quien posó desnuda para la revista Interviú en un inequívoco recurso para publicitarse y subrayar su aureola de «intelectual lanzada» de que hace gala en sus encuentros con el público. Lástima que su físico diste muchísimo de ser el de una chica sexy de calendario. Pero, ya se sabe, no hay nada perfecto.
¿Hasta dónde llegará esta «moda»? Que nadie se sorprenda si, en la próxima tertulia literaria, el autor hace su entrada disfrazado de Pato Donald o la autora se masturba con una botella de Coca-Cola. Todo parece ser válido para llamar la atención y vender libros. Quizás, al fin y al cabo, yo forme parte de un pequeño grupo de anticuados lectores que preferiría que los autores no trataran de seducir al público con guiños, anécdotas privadas y todo tipo de histrionismos y boutades, sino con el poder de las palabras que escriben.
Percy Francisco Alvarado Godoy. Escritor guatemalteco. Rebelión. 25-11-2003.
Hoy más que nunca estoy convencido que todo lo sucedido en la vida tiene un por qué capaz de explicarlo o darle una respuesta, no importa si para ello es necesario el transcurrir del tiempo o la sucesión de acontecimientos aparentemente distanciados entre sí a los que un día logra entrelazar.
Cuando amanecía aquel 23 de diciembre del 1963 en la dársena de la Siguanea, ubicada en la antigua Isla de Pinos, los moradores del lugar no imaginaban que en breves instantes aquel sería sacudido por dos explosiones, una de menor intensidad, a la que seguiría otra aún más poderosa. La criminal mano de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos había seleccionado cuidadosamente su objetivo: una unidad de la Marina de Guerra Revolucionaria de reciente creación.
Todo se desarrolló de manera bien pensada y sin que a los asesinos les preocupara el daño que provocarían. Un equipo de hombres rana de la CIA colocó, de manera subrepticia, dos mortíferas cargas submarinas debajo de la lancha torpedera LT-85, la que se encontraba fondeada al lado de otra de su tipo, la LT-94. La primera, como ya apunté, provocó una pequeña explosión y, cuando decenas de personas se acercaron al lugar de los hechos, sobrevino la segunda, la que provocaría realmente el mayor daño. Y así fue.
La poderosa onda expansiva lanzó a cuerpos mutilados y amasijos de hierro hacia todas direcciones. Diecisiete fueron los heridos y perecieron cuatro personas: los marineros Jesús Mendoza Larosa, Fe de la Caridad Hernández Jubán y Andrés Gavilla Soto, así como el alférez de fragata Leonardo Luberta Noy.
El criminal atentado llenaría de tristeza a los cubanos precisamente cuando hacían su cercano anuncio las festividades de fin de año. Fue, como justamente señaló Fidel en aquella ocasión, "un ataque criminal, un ataque cobarde. el regalo de la CIA al pueblo cubano".
Poco después se sabrían los detalles de tan criminal acción. Los saboteadores habían zarpado desde el buque madre "Rex", empleado por la CIA para perpetrar acciones terroristas contra el territorio cubano. Era, sin lugar a dudas, parte de la estrategia de terror implementada por la CIA para acabar con el proceso revolucionario cubano.
Se conocería, por ejemplo, que cada una de estas criminales acciones se planificaban y organizaban desde territorio norteamericano, particularmente desde la estación JM/WAVE, ubicada en Miami, y que era la encargada de dirigir las actividades de grupos terroristas contra la Isla. Desde este centro de terror ubicado en terrenos alquilados en las áreas de la Universidad de Miami y bajo la pantalla pertenecer a una firma nombrada Zenith Internacional, un alto oficial de la Agencia, Ted Shackley, dirigía a más de 300 oficiales y 4,000 terroristas de origen cubano, contando con un alto presupuesto superior a los 50 millones de dólares anuales. Todos en Miami conocían, pues, que ese complejo de edificaciones ubicados en un área de 1,571 acres, fortificado y con acceso restringido, era sólo la cabeza de decenas de casas de seguridad dispersas por toda la ciudad, de campos de entrenamiento, marinas y aeródromos, desde los cuales se gestaban planes violentos y partían los que ejecuta rían las actividades terroristas en territorio cubano.
Además de aeronaves y el más sofisticado armamento de la época, JM/WAVE contaba con una flota de naves encargadas de llevar a cabo agresiones contra objetivos situados en las costas cubanas, infiltrar terroristas y provocadores, así como ejecutar el abastecimiento a las bandas de alzados dispersas en distintos puntos del territorio cubano.
Esta flotilla a cargo de la CIA contaba con varios buques madres similares al "REX", entre los que se encontraban el "Leda", el "Villaro", el "Explorer II", el "Tejana III", así como los cargueros "Joanne" y "Santa María", todos dotados indistintamente con cañones de 40 y 20 milímetros, ametralladoras calibre 50 y otros medios. Disponía la CIA, igualmente, de varias naves como el "Dart", el "Barb", el USS "Oxford" y el USS "Pccono", cuya misión era realizar misiones de espionaje electrónico, los dos primeros en las aguas del río Miami y los dos últimos desde aguas internacionales situadas cerca de las costas cubanas.
Estaba establecido que cada buque madre se acercaba cerca de las 50 millas de las costas cubanas y de él partían embarcaciones de menor calado y mayor rapidez, conocidas como V- 20. Estas lanchas rápidas de cerca de 20 pies contaban con potentes motores Graymarine de 100 HP, capaces de alcanzar los 35 nudos de velocidad. Era común que, tanto el buque madre y las lanchas V-20, estuvieran disfrazadas como buques pesqueros.
Para acercarse a la costa, los agentes de la CIA encargados de realizar los ataques, sabotajes o infiltraciones, empleaban los RB-12, pequeños botes de goma dotados de motores eléctricos especiales y capaces de no emitir ruido alguno.
El atroz crimen de Siguanea fue ejecutado por agentes de la CIA conducidos hasta la Isla por el buque madre "Rex", una antigua nave patrullera de la Marina yanqui, de cerca de 174 pies de eslora, de color azul oscuro, y dotado de motores diesel de 3 600 HP que le permitían alcanzar los 20 nudos de velocidad. Ese navío contaba con equipos electrónicos sofisticados y era capaz de transportar varias V-20.
Hoy todo indica, como ya señalé, que fue precisamente este navío quien condujo a los hombres rana de la CIA cerca de Isla de Pinos. Trasladados luego por una V-20 y por un B-12, los criminales se acercaron, amparados en la oscuridad, hasta la dársena de Siguanea y ejecutaron la repudiable acción. Toda esta operación fue dirigida nada menos que por Alfredo Domingo Otero, capitán del "Rex" y quien, 30 años después, precisamente en otro diciembre, se vería vinculado con otros criminales planes contra Cuba.
Alfredo Domingo Otero, reconocido terrorista de origen cubano y ex oficial de la CIA, fungía en 1993, exactamente tres décadas después, como Jefe de Operaciones del Frente Nacional Cubano, el ala secreta y paramilitar de la Fundación Nacional Cubano Americana. Durante los años que trabajé con él como supuesto terrorista, pude comprobar la esencia criminal de estos enemigos de la Revolución. Tal vez rememorando el logro alcanzado en Siguanea aquel 23 de diciembre de 1963, Otero me encargó la tarea de introducir varios medios explosivos e incendiarios, propaganda y armas, para ejecutar acciones terroristas en esa misma fecha, pero treinta años después. Mi misión, y la de la célula que supuestamente yo dirigía, sería la de atentar contra cuatro instalaciones turísticas de Varadero y Ciudad de la Habana, así como contra ocho teatros y cines de la Capital. Si el crimen perpetrado en aquella unidad de la Marina de Guerra fue atroz y repugnante, la nueva acción criminal dañaría aún más a los cubanos. Por suerte, en este nuevo diciembre no hubo luto en los hogares humildes de Cuba. Allí estaba yo, el agente Fraile, junto a mis compañeros de lucha, para impedir tales hechos, cumpliendo la misma honrosa misión de proteger a Cuba de sus enemigos, tal como lo hicieron René, Gerardo, Tony, Fernando y Ramón, los Cinco Héroes cubanos prisioneros injustamente en cárceles norteamericanas.
Años después, en 1997, Otero se vería involucrado en el plan de atentado a Fidel Castro durante la celebración de la VII Cumbre Iberoamericana de Isla Margarita. Tampoco me sorprendió comprobar que un tripulante del buque madre "Explorer", operado por la CIA en aquellos tiempos, Francisco Secundino Córdova Corona, fuera uno de los potenciales ejecutores de esta planificada acción contra el Comandante en Jefe durante esta Cumbre de Jefes de Estado de Iberoamérica, al igual que Ángel Moisés Hernández Rojo, antiguo capitán de otro buque madre de la CIA. Todos ellos, mercenarios al servicio de la Agencia, continuaron, como se evidencia, sus acciones terroristas contra Cuba.
Es por ello que pude explicarme el por qué de esta coincidencia.
La CIA preparó a estos hombres y alentó su odio desmesurado hacia el proceso revolucionario cubano. Los entrenó para matar y luego, al pasar el tiempo, mantuvieron su obcecado accionar cuando sus amos trataron, en apariencia, de distanciarse de sus actos. Esas es la primera verdad.
No cabe duda, por supuesto, que tales individuos como Alfredo Otero, Secundino Córdoba, Ángel Moisés Hernández y muchos otros que se pasean libremente por las calles de Miami, conocidos terroristas y enemigos ideológicos de la Revolución, tratan de mantener, afanosamente, una larga y peligrosa beligerancia contra Cuba, expresada en el más abominable terrorismo. Todos ellos, aupados dentro de la FNCA, contaron con la complicidad de sus antiguos amos y aún cuentan con ella. Esa es otra verdad.
Nadie en Estados Unidos les ha reclamado una explicación legal por tanto crimen cometido. Por el contrario, se persigue y aprisiona injustamente a los hombres que tratan de evitar tales barbaries. También esta es otra verdad.
Tratarán de repetir actos como el de Siguanea, cuya consecuencia será la de enlutar a los hogares cubanos y de privar de la vida a valiosos jóvenes en la flor de la existencia. Para ellos, a qué negarlo, siempre habrá un diciembre que tratarán de repetir, cargado de muerte y amenazas. Por nuestra parte, nos mantendremos defendiéndonos.
Pero la verdad suprema en todo esto es que, luego de cuarenta años de cometido tan horrendo crimen, el dedo acusador de los cuatro mártires de Siguanea, continuará señalando hacia el Norte, al lugar de donde vinieron sus asesinos, reclamando la justicia por la que han esperado durante tanto tiempo.
Como puede apreciar, amigo lector, todo tiene en la vida una explicación, aún cuando suceda en diciembre.
Mañana martes a las 19 h. en la Casa de América se proyectará el documental: "La revolución no será transmitida"
Los grupos opositores venezolanos han lanzado una campaña de correos electrónicos dirigidos a los responsables de la Casa de América de Madrid, con el objetivo de que cancelen la proyección del documental "La revolución no será transmitida" que está previsa para mañana martes.
Tras la proyección del documental hay previsto un debate que contará con la presencia de:
* Augusto Zamora. Profesor de Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid.
* Pascual Serrano. Periodista. Coautor del libro "Periodismo y crimen. El caso Venezuela 11-04- 02 El mensaje que está circulando entre dichos "demócratas" se felicita de haber conseguido presionar a Amnistía Internacional de Canadá para que retiraran de su festival la proyección del documental después de que esuviera anunciada en el cartel del festival. A continuación hacen un llamado en los siguientes términos:
-------------------------------------------------------------------------------- Ahora nos toca lograr que una institución tan respetada y de tanto prestigio como lo es la Casa de América en Madrid, no se preste inocentemente a la transmisión de este video en sus espacios, toda vez que tradicionalmente esta institución se ha cuidado de no dar cabida en ningún momento a actos que puedan considerarse como orientados al proselitismo político, haciendo honor a uno de sus objetivos fundamentales como lo es el de crear un foro y punto de encuentro objetivo y abierto orientado a la difusión de aquellos elementos que, en alguna medida, puedan contribuir a estrechar los lazos que unen a los países integrantes de la cada vez más consolidada Comunidad Iberoamericana de Naciones.
Es por ello que les pedimos dediquen unos minutos de su tiempo hoy mismo a enviar un correo electrónico a la Casa de América donde, utilizando un lenguaje de altura, les soliciten muy respetuosamente la no proyección de este video el día martes, y si lo desean, expongan en forma breve, clara y precisa los argumentos en los que se basan para hacer tal solicitud. La idea es lograr captar la atención y hacer un llamado a la reflexión a los organizadores del evento, y para ello hace falta una manifestación masiva de rechazo ante la difusión de un film altamente cuestionado ya a nivel mundial, así que por favor escriban y re-transmitan este mensaje a sus familiares y amigos para que también lo hagan.
Las direcciones a las cuales enviar sus mensajes son las siguientes:
DIRECCIÓN GENERAL Asunción Ansorena Conto E-mail: direccion@casamerica.es
GERENCIA Gerente: Carlos Mayoral E-mail:gerencia@casamerica.es
Gabinete de prensa E-mail: prensa@casamerica.es
Punto de Información E-mail: punto@casamerica.es
-------------------------------------------------------------------------------- De la misma manera hacemos nosotros un llamado a escribir a dichas direcciones para apoyar la proyección de la película, así como a asistir al acto para conocer de primera mano el documental y rechazar cualquier acto hostil de los grupos opositores venezolanos.
Percy Francisco Alvarado Godoy Rebelión. 5/11/2003.
Para los conocedores del antiguo refrán cuyo contenido reza: "Dios los hace y el Diablo los junta", no ha resultado sorprendente que, paralelamente a los ataques oficialistas de algunos países de la Unión Europea contra Cuba, varios personajillos de la antigua y autotitulado disidencia de naciones ex socialistas del Viejo Continente, se hayan confabulado para organizar también una campaña anticubana, cuyos métodos, formas y objetivos no difieren en nada del discurso político ideológico mantenido por Estados Unidos en ese sentido.
El pasado 18 de septiembre, siguiendo un proceso iniciado y manipulado desde las oficinas de la Casa Blanca, el Palacio de la Moncloa y otras sedes gubernamentales ubicadas en Italia, Polonia, República Checa, etc., un variado grupo de representantes de las fuerzas antisocialistas y de la contrarrevolución en Europa, se lanzaron a crear en Praga el autoproclamado Comité Internacional para la Democracia en Cuba.
De inmediato se movilizaron todos aquellos que de alguna manera no aceptan la existencia de un bastión del socialismo en Cuba y guardan en sus entrañas un viejo odio hacia aquel régimen político, instalado alguna vez en sus países. Connotados opositores al socialismo, oportunistas de toda laya, ultraderechistas y conservadores, reconocidos servidores del imperialismo, intolerantes mediocres y, por supuesto, muchos acostumbrados a recibir dinero a cambio de la traición política, se aglutinaron apresuradamente dentro de este engendro. No resultó extraño, pues, que antiguos servidores de la contrarrevolución y probados camajanes de las antiguas naciones socialistas de Europa vocinglaran su adhesión. Jacek Kuron (Polonia); Alexander Soljenitzyn y Serguei Kovaliev (Rusia); Miroslav Kusi, Martin Simecka y Jan Langos (Eslovaquia), así como Michel Horacek, Martin Benda, Rudolf Batek, Ladislav Lis y Tomas Pstross (República Checa), se apresuraran a ofrecer "su experiencia" para con tribuir a derrocar a la Revolución Cubana. Junto a ellos se agruparon otras fuerzas de derecha, representadas en los parlamentos europeos por partidos políticos de probado conservadurismo y alianza con el imperialismo.
Dentro de este grupo descollaron varios ex gobernantes de naciones europeas, otrora connotados opositores al socialismo, como lo son los casos de los ex presidentes Václav Havel (República Checa), Lech Walesa (Polonia) y Arpad Goncz (Hungría), así como ex primeros ministros como Philip Dimitrov (Bulgaria) y Mart Laar (Estonia). No resulta extraño el liderato de estos señores dentro del CIDC, cuando se conocen de antemano sus posiciones anticubanas desde hace mucho tiempo.
¿Quién no recuerda las declaraciones de Mart Laar en la Casa Bacardí durante su visita a Miami en agosto del 2002, en ocasión de un encuentro organizado por el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de esa urbe, cuando ante un auditorio de mafiosos y terroristas de origen cubano expresó su disposición a apoyar con toda su experiencia el proceso de "liberación" de Cuba? En esa oportunidad se entrevistó con diversos grupos contrarrevolucionarios, radicados en la Florida, así como con servidores del imperialismo y quinta columnistas dentro de la Isla por vía telefónica.
Al referirse al gobierno cubano, este viejo servidor del imperialismo se atrevió a decir: "Tienen miedo, y si tienen miedo es porque saben que van a caer. Ya es hora de que se acabe el socialismo en Cuba". O este señor es muy tonto o no conoce a los cubanos. Le bastaría conocer los más de cuarenta años de resistencia contra los ataques terroristas, el bloqueo más criminal, a todo tipo de agresiones, incluida la promoción del aislamiento político a nivel internacional, para entender que a los cubanos no los asusta ni los amedrenta nada.
Los mismos discursos y frases de equivocada premonición han usado Lech Walesa, Arpad Goncz y Václav Havel en diversas oportunidades. Sin embargo, rompieron la lata en un artículo de reciente publicación en varios periódicos europeos, caracterizado por estar lleno de calumnias y falsas apreciaciones sobre Cuba. En el mismo retomaron, las a su vez erróneas palabras de Bush y su socitos negros, Colin Powell y Condoleeza Rice, y declararon que el gobierno cubano "se está quedando sin aire como ocurrió con los regímenes comunistas de Europa del Este". Para ellos, "los tiempos cambian, la revolución y sus dirigentes envejecen y el régimen está nervioso".
Pobres señores estos, desconocedores del hecho de que los pulmones de la Revolución son los suficientemente jóvenes y no hay nerviosismo en nosotros.
El CIDC como instrumento de la política anticubana de los enemigos de la Revolución.
1) Si se analiza la composición y vínculos del CIDC con otras fuerzas políticas, salta a la vista con toda claridad su papel contrarrevolucionario y su supeditación al discurso político ideológico del imperialismo yanqui y la ultraderecha europea.
Además del conglomerado de personajes ya mencionados, resaltan dentro del mismo la ex Secretaria de Estado norteamericana Madeleine Albright, vieja enemiga de la revolución Cubana, quien a todas luces parece ser la coordinadora de los vínculos de este engendro y la actual administración yanqui, particularmente con el Departamento de Estado.
También aparecen en la lista el ex Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Markus Meckel, la parlamentaria sueca Cecilia Malmstrom, la viuda del disidente ruso Andrés Sajarov, y el actual jefe del Comité de relaciones Exteriores del parlamento eslovaco, Milan Fiegle. No podían faltar, por supuesto, en el intento por darle un carácter más internacional, dos oportunistas latinoamericanos, probados y reincidentes enemigos de Cuba como el mexicano Enrique Krauze y el peruano Mario Vargas Llosa.
Los vínculos del CIDC con organizaciones anticubanas europeas al servicio de las causas más oscuras y controversiales como Reporteros sin Frontera, radicada en París, y People in Need, radicada en Praga y quien brindó sus oficinas para su sede, así como el FAES español, colocan a este engendro como una más de las organizaciones encargadas de internacionalizar las campañas anticubanas promocionadas por la Casa Blanca y sus acólitos.
El propio José María Aznar, actual Primer Ministro español y declarado contrarrevolucionario, encargado de capitanear la causa anticubana en Europa, mantiene vínculos estrechos con el CIDC e hizo recientes declaraciones de apoyo al mismo durante su visita a Miami el mes pasado.
Por supuesto, no se excluyen los vínculos carnales de este nuevo grupo con los representantes de la mafia de Miami, con los que se reúnen sistemáticamente, así como con miembros de la quinta columna contrarrevolucionaria radicada en la Isla, la que es sobredimensionada y apoyada por ellos de forma abierta y descarada.
No cabe duda, pues, que la aparición del CIDC encaja dentro del propósito de crear una Internacional encargada de desarrollar no sólo una agresiva campaña ideológica contra Cuba, sino también de promover la caída de la Revolución por todas las vías y formas posibles.
2) El propio CIDC ha dejado en claro cuáles son sus objetivos con respecto a Cuba:
● Crear un Fondo para la Democracia en Cuba:
De acuerdo con este objetivo, que no difiere en nada del amplio presupuesto de 7 millones de dólares proclamado por Bush para el año 2004 y destinado para financiar a la contrarrevolución interna en Cuba, el CIDC pretende reunir diversas cantidades de dinero para mantener a sus asalariados dentro de la Isla, comprar sus conciencias y fomentar sus actividades quinta columnistas. Con esas grandes sumas de dinero se crearan las condiciones para la obtención de soportes materiales para la actividad de las supuestas bibliotecas independientes, los autoproclamados periodistas "independientes" y toda la calaña de vividores y camajanes que hacen del negocio de la contrarrevolución una forma de vivir sin sudar.
Mediante este fondo se pretende sostener la guerra ideológica anticubana, recurriendo a la difusión dentro y fuera de Cuba de todo tipo de propaganda provocadora y encaminada a falsear los objetivos y logros de la Revolución, así como entorpecer los programas que actualmente se llevan a cabo dentro de la Isla y promover la indisciplina social.
Este dinero, por supuesto, estará encaminado a sostener campañas encaminadas a falsear la esencia de la actividades de los grupúsculos contrarrevolucionarios, sobredimensionando su papel dentro de la Isla, así como vendiéndolos a la opinión pública internacional como luchadores por la libertad, presos de conciencia, etc., cuando en realidad no son más que oportunistas capaces de venderse al mejor postor a cambio de dinero, viajes y otro beneficios. En tal sentido, se han encargado de dimensionar al cacareado Proyecto Varela y a la figura de Oswaldo Payá como opciones supuestamente democráticas y a las que, en realidad, son desaprobadas por la mayoría de los cubanos en la Isla.
● Establecer diversos mecanismos de presión sobre el gobierno cubano en la arena internacional, mediante el empleo de campañas de todo tipo, tales como labores de lobby dentro de los parlamentos de los países de la Unión Europea y de Latinoamericana, imitando a sus congéneres de la FNCA, así como alentando actividades provocadoras frente a las embajadas de Cuba como las que se montan hoy en París y Praga por grupúsculos anticubanos como Reporteros sin Fronteras y People in Need, respectivamente.
● Recurriendo a similar estrategia que la contenida en las medidas anunciadas por George W. Bush el pasado 10 de octubre -lo que prueba no sólo la coincidencia de métodos, sino la subordinación del CIDC a la política anticubana de la Casa Blanca-, se han propuesto arreciar la guerra ideológica mediante el empleo de emisiones radiales contra Cuba. Si el presidente norteamericano prometió aumentar los esfuerzos para hacer efectivas las transmisiones hacia Cuba de Radio y TV Martí, el CIDC promueve la creación de un programa que se transmitirá a Cuca, por onda corta, a través de Radio Praga, Radio Exterior de España o Radio Nederland. Por supuesto, el contenido de las emisiones radiales serán los mismos en ambos casos y nadie duda que su objetivo sean alentar a la contrarrevolución en Cuba y que pudieran aparecer voces tan detestables como las Armando Pérez Roura, Agustín Camargo o Ninoska Pérez Castellón.
● Imitando a sus congéneres de Miami o del FAES español, promulgan la organización de seminarios sobre la situación en Cuba, así como a atacar las inversiones en Cuba por parte de compañías extranjeras y a desestimular el creciente flujo de turistas a la Isla. Todo este esfuerzo, está claro, es encaminado a promover el ahogo económico de la Revolución como complemento al criminal bloqueo que se aplica contra los cubanos.
Todos estos objetivos, escalones subordinados al objetivo supremo de acabar con la Revolución Cubana, se insertan dentro de la actual campaña anticubana promovida por Estados Unidos y la mafia terrorista de Miami. El CIDC, sin lugar a dudas, se ha convertido en otro engranaje más de este complejo andamiaje contrarrevolucionario, destinado al fracaso.
Cuba resiste y seguirá resistiendo a pesar de todo. De eso no tengo la menor duda. Cuenta también con la solidaridad de millones de amigos en todo el mundo, los que estoy seguro nunca la abandonarán.
Esta verdad debiera saberla el señor Carlos González, uno de los promotores de la actual campaña anticubana del CIDC y de People in Need, y se la haremos saber mediante mensajes de apoyo a Cuba a su propia dirección:
Carlos González Sokolka 18, Praga 4, 120 00, República Checa. carlos.gonzalez@pinf.cz
Nosotros, sin lugar a dudas, tenemos la última palabra. No hay miedo, señores, se los aseguro.
Eliades Acosta Matos La Jiribilla. 3/11/2003. La Habana.
Los libros y los lectores son el último reducto resistente, la ciudadela final donde se decidirá el destino humano cuando las hordas del consumismo y la arrogancia imperial, del comercio sin alma y los antivalores, hayan derribado todos los otros muros de contención.
Estimados amigos del libro y la lectura, o lo que es lo mismo, valerosos náufragos de todas las intemperies del mundo globalizado:
Leer es hoy, en numerosos países, un acto tenaz de resistencia, la terca reafirmación de las esencias profundas del hombre en época de brutalidades descarnadas y oscurantismo sutil, como jamás vivió la Humanidad.
Leer sigue siendo un derecho largamente postergado para amplias mayorías del planeta.
Debe decirse que en nuestros días, cuando cualquier lector viajero puede mantenerse permanentemente en contacto con los libros preferidos, llevando en su equipaje una laptop y los discos compactos con las versiones digitales de su biblioteca particular de miles de volúmenes, millones de hombres y mujeres nacen y mueren sin haber podido leer a Neruda o a Carpentier, por solo mencionar dos autores cuyos centenarios nos preparamos a conmemorar en el 2004.
¿Puede llamarse civilizado un mundo que permita, ante sus ojos, la mutilación humillante que significa que una buena parte de sus habitantes tengan vedado el acceso al maravilloso universo de los libros?
Un congreso como el que hoy se inaugura debe dedicar, en consecuencia, sus primeras palabras, a condenar sin cortapisas, los mecanismos de exclusión y los sistemas que propicien, toleren y admitan como naturales e inevitables, al analfabetismo y la ignorancia.
¿Puede llamarse civilizado un mundo que, por mezquinas razones de mercado, sea capaz de vender a precios cada vez más prohibitivos los frutos del saber de la Humanidad, y que destine a la destrucción bárbara, cada año, a millones de volúmenes para evitar pérdidas económicas?
Un congreso como el que hoy se inaugura debe dedicar sus primeras palabras a condenar, sin vacilaciones, el uso del libro para enriquecer a voraces trasnacionales, a unos pocos privilegiados, mientras por sus precios, o la falta de estos nos empobrecemos espiritualmente todos.
Ante estas realidades, se ha puesto de moda una forma cómoda y glamorosa de poner en paz a la propia conciencia; un estilo cínico, farisaico, de diletante inculto de las urbes globalizadas que pretende hacer la buena obra del día, mientras desayuna ante su computadora: la de protestar por todo lo que, en la docta opinión del canon postmoderno, roce, aunque sea con el pétalo de la flor a que hace referencia la «Sonatina», de Rubén Darío, los sacrosantos principios del derecho a la libertad de expresión y el libre acceso a la información.
Soñemos, por un minuto, que habitamos el mejor de los mundos posibles, o sea, un mundo donde no haya analfabetos, la Biblioteca Nacional de Iraq abra sus puertas, cada mañana, para recibir a sus lectores, y un niño del altiplano boliviano pueda dedicar $ 29.00 USD a comprar, a este precio preferencial, el quinto tomo de Harry Potter. Sigamos soñando, ya que empezamos a soñar y soñar no cuesta nada, que, sin importar las ganancias o pérdidas, solo por su valor intrínseco, se promuevan por las transnacionales del libro, con el mismo júbilo con que se promueven los best sellers, libros de ensayo, poesía, o teatro, y las obras de los mejores autores de todo el mundo, incluyendo a los africanos, los árabes, los latinoamericanos que no viven en Londres, ni son académicos en los Estados Unidos, y los asiáticos, no nacidos en Singapore o Hong Kong.
En este mundo ideal, claro está, los límites de la libertad de cada cual coincidirían con los horizontes de su propia cultura, y garantizado el verdadero intercambio de ideas e información, sin centros dominantes y periferias dominadas, estaríamos en presencia, al fin, de la muerte del tan llevado y traído problema del libre flujo de ideas, del necesario, plural, y vivificante flujo libre y liberador de ideas que todos reclamamos.
¡Qué hermoso sueño! «y los sueños, sueños son».
En el mundo real, por ejemplo, el acervo de miles de años de años de la cultura universal arde en medio de Bagdad, la ciudad de Las Mil y una noches, en reedición magnificada del incendio de la Biblioteca de Alejandría; el «Acta Patriótica», supuestamente aprobada para combatir el terrorismo, se convierte en el terror de libreros, bibliotecarios y lectores norteamericanos; 50 mil ejemplares del libro de Michael Moore Estúpidos Hombres Blancos son condenados a muerte en forma de pulpa, tras el 11 de septiembre de 2001, por criticar al presidente Bush, y se salvan por la intransigencia del autor y la campaña cívica de una bibliotecaria valiente, mientras una supuesta ONG francesa, que se precia de libertaria y democrática, «Reporteros Sin Fronteras», actúa como amanuense inquisitorial del franquismo postmoderno del Sr. Aznar, declarando que el cierre del periódico vasco Egunkaria forma parte «de la necesaria lucha contra el terrorismo».
En el mundo real, por ejemplo, se recrudece, en vez de ser levantado, el bloqueo, que por más de cuatro décadas y con el auspicio de diez administraciones norteamericanas, ha pretendido doblegar por hambre, oscuridad y enfermedades al pueblo cubano, persiguiendo con senil saña a quienes desde territorio de ese país osen intentar enviar libro infantiles, de recetas de cocina, o las obras de Lincoln o Whitman directamente a Cuba, mientras se niega el acceso de bibliotecarios cubanos a servicios bibliográficos en línea, como el de OCLC, o a bases de datos esenciales para la profesión.
Los libros y las lecturas han de compartir la suerte del hombre y la mujer sobre la tierra. No pueden ni deben ser campos de batalla, más que en la inevitable lucha de ideas que desde la aurora de los tiempos han expresado. Quienes los respeten deben luchar porque estén al alcance de todos, y no permitir que se conviertan en rehenes, instrumentos de dominio, o enajenación banalizante.
Los libros y los lectores son el último reducto resistente, la ciudadela final donde se decidirá el destino humano cuando las hordas del consumismo y la arrogancia imperial, del comercio sin alma y los antivalores, hayan derribado todos los otros muros de contención.
Cuando en nuestros días tanto se hace para que no leamos, es señal inequívoca de que se trata de conquistar esta última frontera, y de someter a los últimos rebeldes.
Les damos a todos Uds. la más cordial bienvenida a una tierra de rebeldes cultos y resistentes dignos; de un pueblo que desde 1961 arrancó de sus ojos, para siempre, la venda del analfabetismo y la ignorancia, y que hoy redescubre el placer de la lectura y del saber, de todas las lecturas y todo el saber, tras los años duros del Período Especial, colmando escuelas, universidades y librerías con el ímpetu de los pueblos adolescentes. De una nación que se ha visto obligada a llevar la Feria del Libro de La Habana», a 19 ciudades de todo el país, y que hace que las bibliotecarias de la ciudad de Bayamo, como escuchamos el pasado sábado contar a un Diputado durante las sesiones de nuestro Parlamento, se vean obligadas a trabajar de pie, al ceder sus sillas de trabajo a los lectores que desbordan las salas.
A esta altura de mis palabras cabe una rectificación: también los sueños pueden hacerse realidad cuando se conquista la justicia, toda la justicia.
No en vano somos el pueblo que vio caer, por los pobres de la tierra, a José Martí en Dos Ríos, derribado de su corcel de batalla por tres balas españolas, cargando una mochila llena de libros; al Che acarreando tercamente, a pesar del asma y la fatiga, libros de Matemática y versos de Neruda, junto a su fusil; y a Fidel proclamar, en los inicios inciertos y gloriosos de la Revolución:
«No le vamos a decir al pueblo cree, sino lee».
Deseo, de todo corazón, que este sea el mensaje que este Congreso envíe al mundo.
Así es como concebimos leer el siglo XXI.
Eliades Acosta Matos: Director Biblioteca Nacional «José Martí» Palabras de inauguración el la conferencia del IBBY.
Ha dado inicio este evento pese a hostilidades disímiles... mas ninguna de las acciones de esta estéril beligerancia fue capaz de impedir que la Bienal se constituyera además de en un hecho definitivo, en una de las vías más efectivas para reflexionar, provocar discusiones y polémicas e, incluso, de poder incidir positivamente en el flujo de la producción artística del Tercer Mundo y del arte contemporáneo.
La 8va Bienal de La Habana ha comenzado como una gran fiesta de las artes visuales de América Latina y el Caribe, Asia, África y Medio Oriente, y como un muy especial encuentro de 150 artistas provenientes de 48 países que se han dado cita en esta desafiante y tenaz isla del Caribe.
Luchadora y persistente sí, bien que los adjetivos también van dejando de estar en uso para ser sustituidos por otros que relacionan menor acometida. Pues ha dado inicio este evento pese a hostilidades disímiles mas emanadas de un mismo cauce cuyo curso, como ya sabemos, siempre señala hacia la derecha de políticas deudoras del poder hegemónico imperial. Y ya se hallan 750 observadores del mundo en la isla, algunos a título personal, y una buena parte proveniente de principales instituciones de arte de Estados Unidos (MOMA, Rodhe Island, Instituto de Arte de Chicago, entre otros).
Pero ni la retirada de 160 mil dólares a solo cuatro meses de realizarse la Bienal por parte de las Fundaciones Príncipe Claus e Hivos, de Holanda (que en la anterior Bienal proporcionaron hasta el 70 por ciento de ayuda), ni las falsedades mediáticas sobre censuras inexistentes que los propios artistas implicados se encargaron de aclarar (el diario venezolano El Nacional, periodistas Alfonso-Sierra y Ruth Auerbach, y el Museo de Arte y Diseño de Costa Rica). Ni tampoco las presiones y reales amagos a los que fueron sometidos algunos relevantes creadores por parte de aquellos que les amenazaron con retirarle todo el apoyo financiero a sus proyectos si participaban en el evento cubano, en fin, ninguna de las acciones de esta estéril beligerancia fue capaz de impedir que la Bienal se constituyera además de en un hecho definitivo, en una de las vías más efectivas para reflexionar, provocar discusiones y polémicas e, incluso, incidir positivamente en el flujo de la producción artística del Tercer Mundo, que es sinónimo hoy del arte del mundo, dado lo inevitable de la internacionalización del arte en nuestros días.
Pudiera afirmarse, además, que la Bienal de La Habana es la más económica del mundo. A diferencia de otros eventos de este tipo (como la Bienal de Ceará América que se realizara en la parte turística del nordeste brasileño, y fuera patrocinada por un millón de dólares, por ejemplo), la Bienal de La Habana se ha realizado esta vez con un presupuesto de 150 mil dólares (financiamiento del gobierno cubano y con el apoyo y patrocinio de otras instituciones y organismos); es así como una de las características de nuestra Bienal es la disimilitud con este tipo de encuentros internacionales de arte en cuanto a que estos requieren de elevadas cifras y de estrategias comerciales, explicitan por tanto un énfasis en la mercadotecnia en el arte, por lo cual, como los medios subrayan con demasiado frecuencia, y hasta sus propios reporteros dicen, esos eventos «llaman a la suspicacia» tanto como al arte mismo.
La Bienal, como espacio de reflexión e incidencia en la producción de cultura ha dedicado su divisa en esta octava edición a El arte con la vida y tendrá abiertos sus espacios de exhibición desde el primero de noviembre y hasta el 15 de diciembre de este año.
Se trata de un lema nada exteriorista, sino que invoca a insertar el arte en la urdimbre de la vida social concebida en sus áreas más vastas, étnica, antropológica, sociológica, urbanística, estética, y también plantea acerca de cómo los curadores, artistas y especialistas pueden actuar desde dentro mismo de la cotidianidad, o sea el artista como gestor cultural en el corazón de las comunidades, y el empleo por tanto de lenguajes artísticos de acción y del performance. Los curadores de la Bienal parecen haber querido penetrar todos los intersticios en los que se filtra la existencia en el arte.
La Bienal se desarrollará en su muestra central en las fortalezas coloniales de El Morro y La Cabaña (como ya se viene haciendo desde la cuarta edición en 1991), además, otras zonas principales son el Pabellón Cuba, el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, el Reparto Alamar en el este, diferentes espacios públicos de la ciudad, el solar La California en el Municipio de Centro Habana y el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales.
Participan en la muestra central 28 artistas cubanos, pero habrá mucho más. El arte cubano a través de toda la red de galerías de la ciudad y otros espacios creados al efecto en lo que también se va convirtiendo en una tradición de este evento: un centenar de exhibiciones, es decir, la suma de 47 muestras colectivas y 53 personales de acreditados creadores de la Isla.
Pero no solo los artistas han respondido con prontitud (además de con resistencia a aquellos que pronosticaron la muerte del evento), también la población se ha identificado en un proceso sumamente interesante desde el punto de vista de su eficacia sociocomunicativa. En Alamar, el proyecto Espacios cuenta con la participación de la colombiana Beatriz Olano y de 12 artistas cubanos, quienes propusieron trabajar el arte en los espacios más íntimos de la vida cotidiana: en las propias habitaciones de ciudadanos comunes de un edificio. Y lo que inicialmente fue (con el acuerdo de los propietarios) una propuesta de creación en dos viviendas se convirtió de pronto en la demanda de todo un edificio que pidió la obra de este equipo dirigido por arquitectos, diseñadores e integrado por artistas conocidos de la Isla. Además, en Alamar se emplazarán obras de artistas de Costa de Marfil, Brasil, Estados Unidos, Chile, Colombia y Cuba.
No muy lejos en cuanto a intención, se halla el proyecto Isaroko, una propuesta de tres artistas Roberto Diago, Manuel Mendive y Eduardo Roca (Choco), ellos, junto a la artista brasileña Fabiana de Barros, se hallarán en un espacio bien específico: el solar La California en Centro Habana, en una integración artística más que armónica y coherente tejida en cuanto a aspectos vivos en ese ámbito, y que relacionan elementos de religiosidad, étnicos, sociales y existenciales.
En el Pabellón Cuba funcionarán dos proyectos 4D (4 dimensiones, 4 décadas) que está curado por un grupo llamado RAIN (surgido en el 2000) de artistas, arquitectos y un curador, que manifiesta como premisa el vínculo creativo y experimental con la ciudad. Y el Encuentro de performances, organizado por el Centro de Arte Actual Le Lieu de la ciudad de Québec, Canadá y el Centro Wifredo Lam.
En el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales la exposición Maneras de inventarse una sonrisa alude al humor como espacio, concepto y eje central de una muestra de cincuenta artistas cubanos.
Ahora que teóricos, estetas y especialistas de arte discursan sobre la estetización en sociedades contemporáneas producto de los medios y la nueva tecnología (del Primer Mundo, pues al parecer los países en vías de desarrollo no existimos), y nos hablan de la muerte del arte, del vaciamiento de sentido cuando nos dicen del predominio del espectáculo y la cultura de masas como sinónimo o única alternativa para la cultura social; así como también aluden a no traspasar la relación entre las instituciones y el arte, a la vez que la refieren como una estática correlación que aísla el arte del hombre; en medio de estas complejas y sospechosas circunstancias en las que se desplazan los discursos del arte, la 8va. Bienal de La Habana hace un llamado a la posibilidad real de un sentido, intencionalidad y función del arte que no se agote en elites y circuitos cerrados, de un alcance que tienda a la construcción emergente de utopías, de una apuesta por perspectivas humanistas, por el rescate del arte en la vida misma.